domingo, 18 de octubre de 2015

El mismo cielo y tan distinto.



El mismo cielo y  tan distinto.




El mismo oxígeno , el mismo cielo
sin embargo a él le sobra..
y a mi me falta el aire,
en el hueco del pecho,
aunque el viento me baile
entre el pelo y  la ropa
a quedarse no viene dispuesto,
¿Qué hago si a esta boca?
su infinito silencio..
la deja sin aliento.



Y cierto que es el mismo celeste
y a la vez lo siento tan distinto,
que a él se le amanece
como un espejo diáfano,
a mi penumbra , noche sin  luces,
pues me habita en los párpados
una extraña quimera de azules
que a ratos languidece,
abocando a sus pájaros
a volar a ciegas sin destino.



Encarni Mejides©2015