domingo, 22 de febrero de 2015

Hacía dentro..



Hacía dentro...




Inspirar del silencio
los suspiros perdidos
de latido a latido..
al vórtice del tiempo,
tragarse sin remedio
Cual bocanada de humo
de los labios al pecho
las palabras de viento,
que entre pálpito y pálpito
en las costillas curvas 
moribundo en sus huecos..
el aliento del sueño.


©Encarni Mejides

Me abraza...




Me abraza...



Una ausencia descarnada..
fría, huera, sin entraña,
se ciñe, ella, ser de nada..
y desnudar quiere el alma,
como el invierno a la rama,
¿Porqué intenta que sea una extraña?
de mis propias emociones,
o exiliarme de su tierra,
si es lo único que le queda
a está mujer de derrotas,
frágil pájaro de sombras.





Me abraza, e hiela las alas
al agonizar el alba
en los ojos de la noche,
¿Qué quiere de mí?, ¿ Qué espera?
si sólo tengo migajas
para llevarme a la boca,
al hueco de la garganta,
a quitármelas no vengas,
ni aguardes en la ventana
algún trocito de sobra,
vieja urraca de silencios.



©Encarni Mejides

domingo, 15 de febrero de 2015

Verbo moribundo



Verbo moribundo


Agónico el latir del sueño..
en la acerba sal del silencio,
a duras penas resiste el aliento
sin un soplo de esos sacos de viento
en el istmo de la garganta,
como lo que se sabe ya muerto
antes de haber nacido..
sin un tiempo que se conjugue
o acompañe nombre y apellido,
sin una letra del abecedario
guardada en el armario de papeles..
en los labios el verbo moribundo 
se va extinguiendo para el mundo.



©Encarni Mejides

No tendré..



No tendré..



El cascabel de su risa
para ponerselo al gato
que  vaga por los tejados,
tras el cometa del sueño..
de una noche de verano,
sonámbula en las cornisas.



No tendré la luz de sus pupilas
para guiarme en las sombras,
no seré inquieta polilla
en el abismo de su memoria,
ni esa efigie que le habita
el viejo desván del tiempo.



Un suspiro tras la nuca..
la caricia furtiva de viento
a la espalda de la luna,
ni el palpitar de su pecho
en las yemas de mis dedos,
en el abrazo del cuerpo.



No tendré frutos, ni siembra
cultivé pétalos de agua..
en una primavera desierta,
que marchita la cosecha
abandoné a su suerte la tierra,
y el sino no se la juega nunca.


©Encarni Mejides

Yo, a mi misma..



Yo, a mi misma..



A mí misma me convenzo
que mejor es ser de invierno,
luz opaca en los espejos..
donde se miran el resto
queriendo hurgar por dentro,
a una primavera nueva
prometedora de entregas,
que si caen las defensas,
está mujer se hace arena..
en la voz de la marea.



Yo, a mí misma  me pregunto,
me deshago cualquier nudo,
y pongo en los labios mudos
una palabra en desuso,
la contradigo, la desnudo
la desmenuzo en los dedos,
en lo no escrito del verbo,
la vuelvo a hilar al pecho...
a está entretela de sueños,
que se deja ír en el viento.



Sé, que a mí misma me miento
que combato en una guerra..
de la que saldré perdiendo,
y que echo a la vida un pulso
con la mano atada al tiempo.


©Encarni Mejides



domingo, 8 de febrero de 2015

Deseo, es deseo..




Deseo, es deseo...



Sentirlo de nuevo
en mi pecho,
en mi fuero interno,
en esté fiel cántaro
de agua y barro, 
falto de algo...
de alientos, de sueños.


Y es deseo
lo que grita dentro,
a ratos su nombre
o son sólo golpes, 
los latidos
de un verso mordido
en el labio a fuego.



Silencio anudado
debajo del regazo,
en los manos,
deseo es deseo..
nacer beso..
de la aurora al viento,
en el tiempo exacto.


©Encarni Mejides

La invitación ..


La invitación ..




Yo te invito a que te detengas..
a que leas entre líneas..
y hagas como que entiendas
aunque no sepas, ni comprendas..
el sentido de su lenguaje,
a mirar tras los ventanales
de la inconciencia cualquier tarde..
cuando huya bajo los umbrales
el último haz de la mañana,
a despojarme de las ganas
de contener en la garganta
el  soplo que tu nombre guarda.


                     

A ser participe sin tiempo..
sin calendario, sin acuerdo,
de cada latido del pecho,
de cada uno de sus secretos,
a  los sueños de está mujer
que sin tiento se ha de morder
entre los labios el querer..
y no poder calmar la sed,
a rasgar las vestiduras
de la recatada cordura..
que contigo se hace la pluma;
¡Invitación a la locura!



©Encarni Mejides

domingo, 1 de febrero de 2015

Voy a guardarte..

Voy a guardarte..



Entre las cosas del tiempo,
las que están en la memoria,
las que algunas vez formaron
parte de éste frágil pecho,
y se quedaron en sueños..
éter de entes y humo blanco,
dando vueltas en las órbitas
de las lunas del recuerdo.



Voy a guardarte del viento,
del que gira como noria,
del que ronda los costados
y se deshace en alientos..
en los labios del invierno,
de las alargadas  manos
de una nada fría e inhóspita
ofreciendo falso afecto.




A guardarte bajo el verso
ajeno a la herida propia..
de un silencio que a bocados
descarna el alma del verbo,
en las puntadas de un beso
y en lo convexo del párpado..
a ese mundo de las lógicas,
en la entraña ,en mis adentros.



©Encarni Mejides

Mi banda sonora.


Mi banda sonora




Tres notas, un arpegio
escrito en el pentagrama
de la memoria del alma,
una nana en la voz de una madre
o esa canción de alegres infantes
en el patio de un colegio,
aquella música de antes
y la que oyen los amantes.





Un piano, el cascanueces..
unos tules y arabesque,
la risa inquieta de adolescente
o el murmullo de la gente,
el batir de alas de mariposas
de la garganta a la boca,
polifonía de sentimientos..
de promesas, de te quieros.





Compañera de momentos
de esos que tienen la vida,
en cada uno tan distinta,
a veces recuerdo, otras un sueño
siempre tocando la fibra
de este instrumento de viento,
donde el compás de latidos
va al son de tiempos, del sino.



©Encarni Mejides