domingo, 25 de enero de 2015

De otoño.




De otoño




Huele a tarde mojada..
a nostalgia sus horas,
habitantes de sombras
en el jardín de piedra,
y me callo, y se calla
el ruido de la cosas,
el habla de las hojas..
en los labios de niebla.


Se despinta en los ojos
el celeste del cielo,
la memoria de viento
yace desnuda en brazos,
a golpes de recuerdos
la entraña de los sueños
pare vástagos pardos,
tengo el alma de otoño.



©Encarni Mejides
(24-9-2014)

Una.




Una..



Se siente unida a un sueño
al cordón umbilical de su tiempo..
en el vientre del recuerdo,
tanto que se va la vida
si lo asfixia la rutina
entre sus manos de cal y cenizas.



Una se cura de heridas
de golpes del destino, de partidas
hasta que el alma resista,
y sigue creyendo en céfiros
a la espalda de ese vértigo
agitando fuertemente sus élitros.




Aunque se sabe pretérito
en el foco de todos los incendios
de su aliento de silencio,
un boscaje despoblado
desnudo de hojas, de pájaros..
de natura marchita en los costados.




Una se llena de acasos
de primavera el pliegue del regazo
y el hueco de los abrazos,
de palabras el cuaderno
del calendario del pecho,
cuando le llama a su puerta el invierno.




©Encarni Mejides

domingo, 18 de enero de 2015

Ya nada es lo que era, nada.



Ya nada es lo que era, nada.



Las horas ya no son mariposas
revoloteando tras la tapia
de ese jardín descuidado
en la memoria del tiempo,
son golondrinas oscuras, sombras
que no regresan en primavera,
ni está tiene el mismo aroma
en aquella densa buganvilla
de abrazos ciegos, de antaño,
donde retozaba el viento,
y su voz ya no es devota
en los labios de quimeras,
en este pecho falto de auroras,
es lamento mudo en la distancia..
un quejido  desgarrado
de la entraña del secreto,
ya ese no es pasión, ni aloca
el pulso en las venas, ni el tiento en la lengua,
en esta alma de palabras rotas,
ya nada es lo que era, nada, todo cambia.



©Encarni Mejides

Y me digo Calla, calla..


Fotografia by Vika Solov`eva




Y me digo Calla, calla..





Guardarte para ti, las palabras..
y deja el labio como si nada,
que nadie lo note,cuanto escuece
¡Cuánto quema en la garganta!
como brasas, como ascuas de un fuego
que más tarde o temprano se apaga
si se apaga.. pero mientras duele, 
como duelen los sueños sin tierra..
como los costados de tu cuerpo
sin descanso, casi sin aliento,
como la locura de saberte
pan bendito, gloria en otra lengua
cuando la mía de hambre se muere.





    Y echa un velo, oculta el alma
que nada salga, ni nada cuele,
por entre los huecos de tu pecho
aunque palpite en las venas
el corazón de un pájaro nuevo,
apriétate a la espalda los dedos..
pues estos son ajenos, rebeldes
indómitos hijos de un poema,
que por si solos hablan, dan alas,
al latido de un ángel de piedra,
no dejes que asome a la mirada
un ápice de luz, de esperanza,
Y me digo calla, calla.



©Encarni Mejides

De intentos.



De intentos ...



Tengo la memoria llena
de quizás , tal vez y acasos..
de ahora, de a largo plazo
de posibles  imposibles,
de un sueño de agua hecho arena
en los párpados del tiempo,
ese que se lleva el viento
siendo todavía aun virgen
en este pecho sin tiento.





De intentos consta mi vida
de pormenores, de cosas
de luchar a toda costa
en contra de un mundo mudo
encajado en las heridas,
clamando a una esperanza
perdida en la luz del alba,
a un destino que echa un pulso
aunque me lastime el alma.



©Encarni Mejides

viernes, 9 de enero de 2015



Rumbo al mañana
del puerto de las horas,
zarpan los sueños.



                                                                      ©Encarni Mejides

Le puse nombre..




Le puse nombre...



A esos besos que no llegaron
y se los bebió el aire...
dejando huérfanos los labios
de suspiros, de alientos,
a cada  minuto y segundo
que el interminable silencio..
era la ausencia de palabras,
un gélido vacío de almas
en el limbo de los latidos.



A lo que queda entre las manos..
y no fue, ni es de nadie...
partes de un todo, restos pálidos
pequeños insectos del sueño,
a cada trocito de un mundo..
tan difuso como pretérito...
desmenuzado en la garganta,
le puse nombre a lo que falta..
por darle a la nada sentido.



©Encarni Mejides

Dar la vuelta.




Dar la vuelta



Ya he visto pasar de largo..
las golondrinas del tiempo
en busca de un nido hueco,
y seguirles tantas sombras
como silencios hambrientos
de palabras en la boca.
ya he bailado con el viento
sin saberlo compañero..
de la memoria dormida,
y he escuchado a mi lado
a la vida  hablar a solas..
de alegrías o desdichas.



Ahora quiero dar la vuelta..
volver sobre aquellos pasos..
que me alejaron del sueño,
cabe pensar que sea tarde..
pero llevo la fe a cuesta..
esa vieja y terca amiga
que nunca quiso dejarme.



©Encarni Mejides

A ciegas..




A ciegas...




A ciegas, deslumbrada
aunque a oscuras ande el tiempo
los caminos de la fortuna,
así, que basta el tacto de agua
deslizándose en las mejillas
y el beso de sal en la boca
para desahuciar de este pecho
cualquier sensación del ayer,
además de borrar su nombre
del cuaderno de las historias,
¿Cómo matar sus sensaciones?
cuando me hacen sentirme viva,
¡no puedo!, si ver es creer
no quiero perder la esperanza
en cualquier paso de las hojas,
que bajo los párpados, alba..
y en la memoria luz sin sombras,
llámame ilusa,terca o loca
sin conocimiento, ni miedo..
mujer temeraria de sueños
de mundos ajenos, de brumas
de silencio turbado, herida,
de voces  mudas en papel,
que a ciegas, siempre a ciegas...
vaga las esquinas del viento
atrapando entes en sus dedos,
aunque él siga en sí, ajeno.


©Encarni Mejides

domingo, 4 de enero de 2015

Te reencuentro.


Te  Re/encuentro..




Cada vez que revuelvo
el ático de las ideas..
en busca de algo que el silencio
no se haya llevado consigo,
estás allí, en ese recuerdo..
que se hace latido en el pecho
y se me escapa entre los dedos,
aunque el destino a su manera
nos mantenga lejos del vértigo
de los que caminan despiertos,
y al doblar la esquina del tiempo..
la vida pase sin nosotros
por los espejos de la calle,
aún cuando te hago perdido
en el reducto de los ciegos..
entre tantos entes sin rostros,
y el olvido nos pone aparte
en el  baile de los amantes,
estás allí, en ese momento
que me parece eterno..
aunque se le agote el aliento
a estos labios rendidos,
siempre, te reencuentro.



©Encarni Mejides

Sin que haya suspirado el día...


Sin que haya suspirado el día...




Ya no hay palabras a medidas
en la garganta de la vida,
ahora cóncavo de silencio..
con gusto en la lengua a lo amargo,
a lo que sabe la derrota
de haberlo probado en la boca
y dejar que se vacie el vaso,
cuando tiene sed este pecho.



Apenas tiempo para el sueño
en esa espiral de rutinas
donde la luz termina extinta
entre los brazos de las sombras
sin que haya suspirado el día.




Ya no hay latidos a destiempo
dentro de la caja de alientos,
tanta parsimonia en su canto
hace que la fe sea en vano,
¿dónde bajo la piel de está Eva..
la incandescencia de un incendio?
si el tacto es más frío en las manos,
alfileres de hielo en las venas.



Apenas tiempo para el vuelo
cuando el vértigo en las pupilas
hace como que el mundo gira
y para el resto de las cosas,
sin que haya suspirado el día.



©Encarni Mejides


No se apaga.




No se apaga...




La llama que un día prendiera
en la candelilla del pecho
dentro de este cuerpo de alientos,
aunque el tiempo le ponga empeño
en cada granito de arena
y tiemble en las manos del viento
como una chiquilla asustada,
llámale sueño, o esperanza..
lo que la mantiene avivada,
o quizá la terca memoria
le echa restos, la alimenta
de oleaginosa alba ilusoria.




Arde, la siento en las entrañas
desde los pies a la cabeza...
bajo está piel fría, en las venas,
a pesar de tomar su esencia
a bocanadas el olvido
y darle su abismo de ausencia
en un beso de agua, la nada..
llámale pasión, hasta ganas
da igual, eso no importa,
no pueden,no, ella se hace eterna
mariposa de fuego,incendio..
entre costillas y latidos.




©Encarni Mejides