viernes, 21 de noviembre de 2014

Solamente...




Solamente...



Ya comprendo está suerte mía
de ser naúfraga en cemento,
pájaro sin alas, ni cielo,
de cobijar en los costados
el latido de un mundo viejo..
apagándose en sus heridas,
en las entrañas de un desierto,
espejismos de aguas de dicha.





Que consagrarse solamente
en cuerpo y alma, a una vida..
sin volver a mirar atrás..
a ese tiempo a la espalda,
a no seguir buscando 
en el cajón de los recuerdos
un suspiro para este pecho,
un algo que llevarse al labio
hambriento de esperanza,
y esperar sin nada en las manos
apenas un resto del sueño
deshaciéndose en la mirada,
cansa pero que todo pasa.






Ya comprendo está suerte mía
de ser eva sin paraíso,
mujer de caminos perdidos,
de proteger entre los brazos..
al niño,al hombre, al hijo,
como leona enfurecida,
de parirle a la luna verbos;
¡Cuando la noche está encendida!


©Encarni Mejides