viernes, 21 de noviembre de 2014

Noviembre...



Noviembre


En los bolsillos
con un puñado de hojas,
se marchó octubre.
Y se queda noviembre
sin pájaros de sombras.



©Encarni Mejides

Solamente...




Solamente...



Ya comprendo está suerte mía
de ser naúfraga en cemento,
pájaro sin alas, ni cielo,
de cobijar en los costados
el latido de un mundo viejo..
apagándose en sus heridas,
en las entrañas de un desierto,
espejismos de aguas de dicha.





Que consagrarse solamente
en cuerpo y alma, a una vida..
sin volver a mirar atrás..
a ese tiempo a la espalda,
a no seguir buscando 
en el cajón de los recuerdos
un suspiro para este pecho,
un algo que llevarse al labio
hambriento de esperanza,
y esperar sin nada en las manos
apenas un resto del sueño
deshaciéndose en la mirada,
cansa pero que todo pasa.






Ya comprendo está suerte mía
de ser eva sin paraíso,
mujer de caminos perdidos,
de proteger entre los brazos..
al niño,al hombre, al hijo,
como leona enfurecida,
de parirle a la luna verbos;
¡Cuando la noche está encendida!


©Encarni Mejides

Des-entrañas.

Fotografía -Alexmix by Erich Sayers


Des-entrañas....



Lo hecho de misterio, de muchos..,
de órganos , de huesos, de carne..
de almas, de vidas, de mitades,
parto del vientre de los tiempos
esa hija nonata del mundo ..
obra del amante de sueños,
des-velado el jardín de justos.




Lo urdido de luz, de sentidos
de la voz muda, de las sombras,
de las líneas de una boca
dilecta del suspiro incierto....
ese errante viento de auroras
venerado dentro del pecho,
des-cubierto tul de latidos. 




Lo engendrado de sal, de barro
de silencios, de las palabras..
de retazos, de hilos de nada,
mujer de asilo en los brazos...
ese hogar bienaventurado,
ese cántaro de agua limpia,
des-prolijo trago  a delicia.



Des-entrañas de fe, de fuego
de oculto templo del deseo.



©Encarni Mejides

martes, 11 de noviembre de 2014

El poeta a la musa...





¿A dónde fuiste?
Diosa de la palabra
que ciego quedé.


En el rincón
de las ínfulas pálidas
yace mi voz.


Mi musa amada
regresa a mis sentidos
y suene la luz.


©Carlos Jorge Garcia--©Encarni mejides

En la curva de su boca.


by Jillian Xenia


En la curva de su boca...




Donde habita la alegría
se ha dormido la sonrisa..
de aquel vivaracho niño,
díme vida, ¿Está contigo?
en ese ángulo perdido...
del aliento y el suspiro,
o entre el olvido y el tiempo
de aquellos añejos sueños
en el cajón de todos los latidos,
¡sabe el haz de sus pupilas!
¿por qué vaga de puntillas?
por las líneas del habla...
casi escondida del alba,
ajena al trino del pecho,
cual pajarillo de invierno,
que de paja hizo su nido
y los pulmones del viento,
¡Se llevo el canto consigo!



©Encarni Mejides

Cuando llega la noche.


by Bogna Altman



Cuando llega la noche...



¡Tú, hombre!,mi sombra de día..
a pesar de tanto tiempo
despiertas la voz dormida
en la entraña del silencio
y su cántico de viento...
se hace suspiro en la boca
de ésta terca soñadora,
por mucho empeño que ponga
en despojarse el sentío...
de todo lo que ha vivido,
de cada instante contigo,
no dejas de ser el verso..
en las yemas de los dedos,
ni ese vivaracho incendio
en el pecho y en sus venas,
¡Cuánto ardes, cuánto me quemas!




¡Ay!, cuando llega la noche
y todos los gatos maúllan..
en el balcón de la luna
descalza por los tejados,
tú, numen de agua y arena..
empapas las emociones,
la isla de orilla desnuda,
su paraíso de tierra,
tanto que calas el cuerpo,
su carne,piel de pasiones..
y me lates desbocado
en el pulso de las manos,
en el pálpito del cuello,
que locura, que fortuna..
olvidarte no me deja;
¡Aunque robes el aliento!




©Encarni Mejides

Afín


Fotografía  by Harun Mehmedinovic 



Afín...



Consanguínea del tiempo,
pues soy hija de las horas..
del padre de su memoria,
descendiente del deseo..
del vientre de esa locura
que del sueño le hizo verbo
bajo la piel de está ropa,
la caricia de unos dedos
sobre la espalda del verso..
y en el talle de la aurora,
cálido aliento de euforias.





Unida al viento que besa
la orilla de su distancia..
suspiro de sal y arena
en el pecho de sirena,
a la voz que no le nombra
en esta isla solitaria 
pero le tiene en su boca
y en el flujo de las venas...
como bendita plegaria,
que es el lecho de su roca..

donde mi vida reposa.




©Encarni Mejides

lunes, 3 de noviembre de 2014

El tiempo que queda...




El tiempo que queda


De poco vale
si echas un  gesto, un sueño
a la basura.
Cuantos abrazos rotos
entre tantas miserias.


©Encarni Mejides

Hazme sentir..




Hazme sentir..




Que puedo respirar de nuevo
llenando los sacos de viento..
sin ahogarme en la sal del tiempo,
por que no sé como sigo soñando
ser sirena..,quizá esa Ofelia
entre las aguas del recuerdo..
en esa inconsciencia poética
de tenerte de aliento eterno,
cuando la vida de los labios
se me escapa como un lamento
desde lo profundo del pecho.



      


            Hazme creer que puedo ver
             la luz de todas las auroras
             bajo el velo de un mundo ciego,
             el celeste extinto de un cielo
             en las pupilas de la sombra
             perdida en la memoria loca,
             que agora el alma desvanece
             su esencia, su verbo, su verso..
             en el aquel que no habla, ni siente,
             e inútil resulta coserme...
             las alas rotas a la piel.




©Encarni Mejides





Más que nunca




Más que nunca..


En este mismo momento 
que la voz duerme en los labios
casi sin aliento,
y del costal se desgarra
la piel, las alas, el alma..
me parece que el latido
le dice bajito al pecho
no te rindas.., no te rindas...
dame viento, dame vida.


¿Cómo lo hago?


si más me duele en el cuerpo
los embates de naufragios
los restos del sueño,
y de arena las palabras
se vuelven en las entrañas,
que en la nuca el pálpito
se iguala a un beso de hielo..
y más que nunca perdida
vago las horas del día.



©Encarni Mejides