martes, 28 de octubre de 2014

Echaré a volar





Echaré a volar...



Cuando se aquiete el invierno
en los brazos del olvido...
y  lo acompañe el silencio
con su extraño canto mudo,
en el momento que el viento
mude la casa del sueño
y duerma el resto del mundo
al otro lado del alba.


En el tiempo que el latido
tome sentido en la nada..
    y el alma no tenga vértigo.



©Encarni Mejides



Tan distante y callado..



Tan distante y callado..



Y aún así tan cercano
que casi puedo sentirlo
como el abrazo del alba..
sobre la piel del delirio,
como el hálito del viento 
acariciando la espalda...
hasta estremecerme todo el cuerpo,
de esa manera que el tiempo
suele hacer con los momentos
en cada hueco de esté pecho,
tanto que me late dentro..
en la sangre de las venas 
y en el pulso de las manos.

                        
                       Lejano sí, a la vez tácito.


Y aún así a escucharlo
pueden llegar mis oidos,
como el pájaro que canta
en la jaula del vecino,
como la voz de los sueños
tan perdida en la mañana..
entre las nubes del cielo,
de ese modo que el anhelo
suele hacer con el recuerdo..
de él un hablante en los versos,
tanto que nombran mis dedos
el pálpito entre las vértebras 
y el secreto más amado.



©Encarni Mejides

Si te marchas...



Si te marchas..



Llévate contigo...
mi memoria de agua.


Que la nada quede, nada..
en ese hontanar donde manaba
el inmenso caudal de recuerdos,
porque tantas gotas derramadas
se hicieron sal en la boca,
como rocío de madrugada
sobre la piel de la sombra,
en el jardín de los sueños,
que lo prefiero seco.



Si es que te vas
llévate contigo...
mi esperanza párvula.



Que se abran de una vez, se abran
las ventanas ciegas de mañanas
al horizonte despierto,
tanto sentía crecer las alas
en la espalda de las horas..
cuando el viento la tocaba,
como crujir las vértebras rotas
si los pies pisaban suelo,
que de par en par las quiero.



Si te marchas
llévate contigo..
esta alma sonámbula.



©Encarni Mejides

domingo, 19 de octubre de 2014

Paisaje



Paisaje...



La esfera anaranjada
colgante entre las nubes
cuando corren las horas
se pierde tras las sombras
de  llamas apagadas..
agotada de azules.


Se adivina la tarde,
en el tostado cielo
y en el suave aleteo
de aquellas alevillas
agitando las briznas
en su fuga  danzante.



©Encarni Mejides

Te propongo un cambio..



Te propongo un cambio..




Una vuelta de tuerca al tiempo
que perdimos buscando auroras
más allá de cualquier invierno..
donde tan sólo había sombras,
yo no diré está boca es mía..
ni tú cuanto cuesta la vida,
si de hecho se queda tan corta
cuando al sueño se le abandona
a falta de cualquier aliento.
en las esquinas de los miedos.





Te propongo un pequeño trueque..
todos tus latidos perdidos
por cada sentido que albergue
dentro de este pecho dormido,
yo daré paso a la alegría
y tú harás sitio a la osadía,
que entre suspiros y suspiros
se van las ganas de sentirnos,
da igual lo que el mundo piense
si contigo está mujer siente.


©Encarni Mejides


Vuelo

Fotografía by robby_cavanaugh

Vuelo..


           Vuelo,me da alas..
    el empuje a la espalda,
    la vida,la esperanza..
    y el sentir más allá
    de este verbo de barro
    al suelo del mundo apegado,
    ese que nada cambia
    ni su mudez, ni mi constancia.




Sin límites,de azul de cielo, 
de verde campo, de ocre tierra,
de anaranjados horizontes..
de albos astros,de bruna noche,
cuando abro el cajón de los sueños
y de entre los dedos se escapan
esos pequeños pajarillos
de la memoria de los vientos,
un aleteo de palabras,
una bandada de suspiros,
de este corazón de poeta
que en el labio se torna aliento.




©Encarni Mejides

jueves, 9 de octubre de 2014

Su rostro.


Su rostro...




Ha pasado tanto tiempo..
que olvidé si alguna vez
fue de piel entre los dedos,
o si acariciaron sombras
en las paredes del viento,
si me quitó aquella boca..
en un beso hasta el aliento
o fue el sueño de una loca,
ahogándose como un pez..
dentro de un estanque seco.




No sé si queda recuerdo 
en los espejos de arena,
o en el cajón de secretos..
al fondo de la memoria,
o si como dicen es cierto
que en el jardín de magnolias
siguen brotando deseos,
si esta mujer melancólica
cansada de barro y letras..
torno de piedra su gesto.


©Encarni Mejides

De Tanta añoranza.




De tanta añoranza..



Usé aquellos locos sueños
cada vez que me faltaba..
el aire dentro del pecho
y sentía irse la vida
en días sin esperanza,
    ¡cuánta ausencia desmedida!
cuanta nostalgia causada,
vertida en una amalgama
de palabras, de alma.



De tanto evocarlos siento..
el desgaste en la memoria
de la imagen del recuerdo,
la sombra pasó a ser luz
y ésta a una nada hipnótica,
    ¡cuándo se apagó el azul!
cuando la tierra ilusoria
sin la lluvia metafórica
dejo de ser pródiga.


©Encarni Mejides

Ni en sueños..



Ni en sueños...



Ni robándole a la mañana
la luz de sus candiles albos
o todos las horas al tiempo..
acude la noche a mis brazos, 
presta, mucho antes de lo previsto
a ocultarse bajo las sábanas
inquieta de tanto silencio
en los recovecos del viento,
y es que anhelo hallarlo en las sombras..
de los párpados de la luna,
en los hechos acompasados
de la memoria y  la locura,
deambulando en mi cabeza
como fue siempre, más que nunca..
¿Dónde te perdiste esperanza?
pálpito en el pecho de arena
que ni en sueños siento tu aliento.


©Encarni Mejides


jueves, 2 de octubre de 2014

Tan cerquita



Tan cerquita...



Tan cerquita del latido
en el hueco de un suspiro,
que es espirar a deshora
sin tiento, como una loca
por  apreciar en la boca 
aunque me vaya la vida en ello,
el aliento de un deseo.



Tan cerquita del sentido
en el runrún de un gemido,
que es callar las demás cosas
para percibir cada onda 
al tacto bajo las ropas..
y en las yemas de los dedos,
la cadencia de tu cuerpo.


©Encarni Mejides

Bastó un segundo...



Bastó un segundo...



Uno sólo de tantos de ese tiempo
para que bajo aquellos pies cansados..
de repente se detuviera el mundo,
el cruze de una mirada perdida
y atrapada en los párpados del día
para anhelar quizá toda la vida
haber sido el sueño desnudo..
de ese estanque cristalino,su ondina,
la primavera entre las manos
de un otoño del verdor despojado..
que sin embargo poseía intacto..
el encanto de sus secretos.




Uno sólo,un efímero momento
que el viento transitará por mi lado
con su cántico de susurros ,
el leve roce de la dicha
para despertar la sonrisa..
en está mujer de una niña
escondida en el último reducto
donde salvaguardó su fantasía,
bastó un segundo,un latido alocado
para viajar siempre al pasado
a ese sitio,el bosque encantado..
de las mariposas del pecho.


©Encarni Mejides